La proporción NADH/NAD+ rige la competencia central a vida o muerte entre las células inmunitarias y las células cancerosas, regulando el metabolismo celular, la progresión tumoral y la función inmunitaria en el cuerpo humano. El NADH y el NAD+ participan en casi todos los procesos fisiológicos centrales de las células, incluida la producción de energía, el mantenimiento del equilibrio redox, la función mitocondrial, la reparación del ADN y la regulación del destino celular: son recursos esenciales para la supervivencia y el funcionamiento normal de las células. Podemos considerar el conjunto total de NADH y NAD+ en el cuerpo como una «reserva de recursos de NAD». Se sintetizan continuamente a partir de materias primas (como la niacinamida y el triptófano ingeridos) y se consumen de manera constante; ambos también se interconvierten repetidamente en reacciones redox, aumentando y disminuyendo en tándem. Sus niveles totales y su proporción están siempre en flujo dinámico, y mantener el equilibrio en medio de un cambio constante es la clave para la supervivencia celular.

Una revisión histórica de 2026 publicada en Redox Biology establece claramente que la proporción NADH/NAD+ es un «interruptor de señalización» celular crítico que determina directamente el destino celular y la dirección metabólica. El desequilibrio en esta proporción es un factor central que altera el microambiente tumoral e impulsa la tumorigénesis y su progresión. Esta lucha invisible a vida o muerte es esencialmente una feroz competencia entre las células cancerosas y las células inmunitarias por los recursos de NAD. Cada lado tiene necesidades y estrategias de supervivencia distintas, y esta batalla por los recursos determina en última instancia el crecimiento o la regresión del tumor en el cuerpo humano.

(Fuente: Redox Biology, 2026)
Competencia por el NAD+: El conflicto central entre el cáncer y las células inmunitarias
La razón fundamental del crecimiento y la invasión de los tumores en el cuerpo humano es que las células cancerosas adoptan estrategias de supervivencia únicas para apoderarse de los limitados recursos de NAD+, derrotando a las células inmunitarias del sistema de defensa antitumoral del organismo. El NAD+ actúa como una típica espada de doble filo, ejerciendo efectos completamente opuestos en las células inmunitarias y en las células cancerosas, lo que lo convierte en el recurso estratégico más crucial en la competencia del microambiente tumoral.
1. Para las células inmunitarias: El NAD+ es un «combustible indispensable para la eficacia en el combate»
Las células inmunitarias son las «guardianas contra el cáncer» del cuerpo. Para identificar con precisión y eliminar eficazmente las células cancerosas, dependen por completo de un suministro suficiente de NAD+. La abundancia de NAD+ proporciona un poderoso impulso a las células inmunitarias:
- Activa los linfocitos T y mejora la capacidad destructora de tumores de las células CAR-T
- Mantiene una sólida actividad antitumoral en los macrófagos de tipo M1
- Fortalece la citotoxicidad de las células NK y la secreción de citocinas a través de la vía SIRT1
En resumen: Solo con suficiente NAD+ pueden las células inmunitarias ganar la batalla contra el cáncer.
2. Para las células cancerosas: El NAD+ es un «arma secreta» para la evasión inmunitaria
La letalidad del cáncer se deriva de su extraordinaria adaptabilidad y astucia: su capacidad para camuflarse, fortalecerse y evadir la detección. Para apoderarse de los recursos de NAD+ y escapar de los ataques de las células inmunitarias, el cáncer despliega tres tácticas implacables para acorralar a las células inmunitarias:
- {C}Autoproducción hiperactiva
Las células cancerosas expresan en gran medida NAMPT, la enzima limitante de la velocidad en la vía de recuperación del NAD+, activando un modo de «autosuficiencia» para sintetizar NAD+ frenéticamente y acaparar este recurso central de manera exclusiva.
- · {C}Camuflaje inmunitario
Las células cancerosas utilizan el NAD+ para sostener una alta expresión de la proteína PD-L1, como si se pusieran una «capa de invisibilidad», volviéndose irreconocibles para el sistema inmunitario y logrando una evasión inmunitaria perfecta.
- · Saqueo depredador
Las células cancerosas eliminan agresivamente todo el NAD+ en el microambiente tumoral, dejando a los linfocitos infiltrantes de tumores (TIL) completamente «hambrientos». Privados de NAD+ y energía, los TIL se paralizan y pierden toda función antitumoral.

Esta es la cruel realidad de la lucha: el implacable saqueo de NAD+ por parte de las células cancerosas hace que las células inmunitarias se vuelvan disfuncionales, permitiendo que los tumores crezcan sin control y destruyan gradualmente la salud humana.
Cómo la proporción NADH/NAD+ controla la supervivencia y muerte de los tumores
En el microambiente tumoral, el NAD+ es un arma de doble filo: suplementarlo puede aumentar el poder anticancerígeno de las células inmunitarias, pero también podría ayudar a la evasión inmunitaria de las células cancerosas y acelerar el crecimiento del tumor. Qué lado se beneficia del NAD+ no está sujeto al control humano y sigue siendo un desafío no resuelto en la tecnología actual.
Simplemente aumentar o disminuir el NAD+ no permite que las células inmunitarias derroten a las células cancerosas. Lo que verdaderamente determina la progresión del tumor no son los niveles absolutos de NAD+ o NADH, sino la proporción dinámica de NADH/NAD+, un «regulador bidireccional» que controla directamente la supervivencia o desaparición del tumor.
1. Disminución de la proporción NADH/NAD+: Las células cancerosas crecen sin control
Una proporción menor de NADH/NAD+ inclina la balanza a favor de las células tumorales y acelera la proliferación, invasión y metástasis del cáncer, al tiempo que aumenta la malignidad. Acelera la síntesis de lípidos para apoyar el rápido crecimiento de las células cancerosas, aumenta la producción de ATP y la capacidad antioxidante dentro de las células tumorales para ayudarlas a evadir la vigilancia inmunitaria. Mientras tanto, suprime las vías supresoras de tumores, incluidas p53 y NF-κB, para alterar la estabilidad celular, y regula al alza la expresión de PD-L1 para facilitar aún más el escape inmunitario, creando condiciones favorables para la progresión continua del tumor.
2. Proporción elevada de NADH/NAD+: Las células cancerosas se vuelven inactivas y perecen
Por el contrario, una mayor proporción de NADH/NAD+ frena la actividad de las células cancerosas y empuja a las células tumorales hacia la muerte natural. Bloquea el metabolismo energético dentro de los tumores para restringir la proliferación celular excesiva y desencadena un estrés reductivo letal para inducir la apoptosis de las células cancerosas y la muerte celular programada. También aumenta la sensibilidad de las células cancerosas a la ferroptosis y activa vías de senescencia celular para detener el crecimiento del cáncer de hígado y otros tipos de tumores, lo que permite que los tumores colapsen gradualmente de adentro hacia afuera.
En resumen: Un aumento moderado de la proporción puede provocar que los tumores colapsen desde dentro.
Regulación precisa de la proporción: El nuevo avance en la intervención contra el cáncer
Esta batalla por el NAD+ entre el cáncer y las células inmunitarias revela una verdad crítica: el NAD+ en sí mismo no es intrínsecamente bueno ni malo. Una suplementación a ciegas puede resultar contraproducente. El verdadero avance radica en la regulación precisa de la proporción NADH/NAD+.

El estado ideal es:
- Mantener una proporción óptima de NADH/NAD+ en las células inmunitarias para preservar una sólida actividad antitumoral
- Desplazar a las células cancerosas hacia una alta proporción de NADH/NAD+ para desencadenar su muerte, inhibir la proliferación y bloquear la evasión inmunitaria
Esto representa la vanguardia de la terapia contra el cáncer: no solo la suplementación con NAD+, sino la restauración del equilibrio NADH/NAD+, devolviendo los recursos centrales a las células inmunitarias y dejando a las células cancerosas en un estado de declive terminal.
Referencia
Li J, Zhang T, Ma T, et al. Why Is the Tumor Microenvironment Disordered by NADH/NAD+ Imbalance and How Can We Intervene?[J]. Redox Biology, 2026: 104145.


