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Deterioro cognitivo: una proteína cerebral podría ser la causa, y el NADH podría ayudar

¿Alguna vez has perdido una palabra a mitad de una frase, has entrado a una habitación y olvidado por qué, o te ha costado recordar un nombre familiar? Con el paso de los años, esos fallos cerebrales parecen volverse más frecuentes. Los científicos han tratado de entender por qué ocurre el deterioro cognitivo, y un estudio publicado en Nature Aging el 19 de agosto de 2025 señala a un posible culpable oculto en el hipocampo: una proteína llamada cadena ligera 1 de ferritina, o FTL1.

Los investigadores descubrieron que los niveles de FTL1 aumentan con la edad y alteran el delicado equilibrio del hierro dentro de las neuronas, lo que a su vez daña las sinapsis e impulsa el deterioro cognitivo. Reducir la FTL1, o complementar con NADH, fue suficiente para revertir gran parte de ese daño en ratones. El hallazgo añade una nueva pieza al rompecabezas de cómo envejece el cerebro y de cómo el deterioro cognitivo podría algún día ralentizarse.

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(Source: Nature Aging, 2025)

Parte 01: un «asesino de la memoria» oculto en el hipocampo

El hipocampo es el centro de información del cerebro para el aprendizaje y la memoria. Las neuronas transmiten señales de una a otra a través de las sinapsis, los pequeños puentes que almacenan y recuperan lo que experimentamos. A medida que el cerebro envejece, esos puentes tienden a debilitarse, y el deterioro cognitivo se instala poco a poco.

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(Source: Wikipedia, 2026)

Mediante análisis transcriptómico y proteómico, el equipo de investigación descubrió que los ratones envejecidos presentaban niveles notablemente más altos de FTL1 dentro de las neuronas del hipocampo, y cuanto más alta era la FTL1, peor era el desempeño de los ratones en tareas de navegación en laberintos y reconocimiento de objetos novedosos. En otras palabras, la FTL1 y la cognición se movían en direcciones opuestas, con la FTL1 siguiendo de cerca al deterioro cognitivo.

En condiciones normales, la FTL1 actúa como una especie de administrador del hierro. Se une al hierro y lo almacena, manteniendo estable la economía del hierro en la célula. En el cerebro envejecido, ese administrador parece perder el control, y las consecuencias se extienden hacia afuera.

Parte 02: la cascada del desequilibrio del hierro

Para probar qué hace realmente la FTL1, los investigadores obligaron a ratones jóvenes a sobreexpresar FTL1 en sus neuronas del hipocampo. El resultado fue sorprendente. Los ratones jóvenes con FTL1 elevada comenzaron a comportarse como ratones viejos. Se perdían en los laberintos y perdían interés en los objetos nuevos. Al observar más de cerca, el equipo vio que el exceso de FTL1 había desequilibrado el metabolismo del hierro de las neuronas. El hierro férrico (Fe3+) aumentó, mientras que el hierro ferroso (Fe2+) disminuyó, alterando el estado de oxidación del hierro en las células.

Ese cambio dañó directamente las sinapsis. Tanto las sinapsis excitatorias como las inhibitorias disminuyeron drásticamente, como si alguien hubiera cortado una gran cantidad de los cables que atraviesan el centro de información. La comunicación entre neuronas se ralentizó, y el deterioro cognitivo siguió.

Parte 03: reducir la FTL1 revierte el deterioro cognitivo en el cerebro envejecido

Si demasiada FTL1 impulsa el deterioro cognitivo, ¿podría reducirla tener el efecto contrario? El equipo utilizó edición genética e interferencia de ARN para disminuir la FTL1 en los hipocampos de ratones envejecidos. El resultado pareció un reinicio parcial. El número de sinapsis se recuperó, las conexiones neuronales volvieron a densificarse y, en las pruebas de comportamiento, los ratones viejos reconocieron objetos nuevos y recordaron las rutas del laberinto con la facilidad de animales mucho más jóvenes.

Un análisis más profundo señaló al metabolismo energético como una pieza clave del rompecabezas. El exceso de FTL1 suprime la función mitocondrial, dejando a las neuronas con escasez de ATP, la moneda energética de la célula. Cuando se redujo la FTL1, las mitocondrias recuperaron su producción, las neuronas obtuvieron la energía que necesitaban y el deterioro cognitivo comenzó a revertirse. Los datos sugieren que restaurar el suministro metabólico a las neuronas envejecidas es parte de la razón por la que la cognición se recupera.

Parte 04: el NADH interviene para contrarrestar la FTL1

El mismo estudio mostró que el NADH, la forma reducida de la coenzima 1, puede compensar parcialmente el daño causado por el exceso de FTL1. Cuando se administró NADH a ratones jóvenes modificados para sobreexpresar FTL1, su estructura sináptica y su desempeño cognitivo mejoraron significativamente.

Se cree que el NADH ayuda a través de varias vías superpuestas. Más allá de restaurar la producción mitocondrial de ATP, la molécula favorece la síntesis de dopamina y otros neurotransmisores, actúa como antioxidante y participa en la señalización redox que afecta el flujo sanguíneo. En resumen, el NADH toca varias de las mismas vías que la FTL1 altera.

Una línea separada de evidencia humana añade contexto. Un estudio aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo reclutó a 26 pacientes con enfermedad de Alzheimer y les administró 10 mg de NADH oral al día. Después de seis meses, el grupo de NADH no mostró evidencia de deterioro cognitivo progresivo en la Escala de Clasificación de Demencia de Mattis y obtuvo puntuaciones significativamente más altas que el grupo de placebo (p < 0,05), con los mayores avances en fluidez verbal y capacidad visoconstructiva. El ensayo no revirtió el deterioro cognitivo establecido, y la cohorte fue pequeña, pero sigue siendo uno de los pocos ensayos controlados con placebo de NADH oral en esta población, y no ha sido refutado por trabajos posteriores.

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Parte 05: elegir el NADH adecuado importa

Si bien la terapia génica dirigida a la FTL1 todavía pertenece al futuro, el NADH ya está disponible como suplemento dietético con una trayectoria de 30 años en los mercados europeo y estadounidense, y un creciente cuerpo de evidencia sobre su papel en el apoyo a la energía celular y el envejecimiento saludable.

El problema es la estabilidad. El NADH porta alta energía y una fuerte actividad antioxidante, lo que lo hace frágil. El calor, la luz, la humedad, el oxígeno y el ácido gástrico pueden inactivarlo. Los comprimidos y cápsulas comunes, a menos que estén especialmente protegidos, pueden perder potencia en el estante o descomponerse antes de la absorción, dejando muy poco NADH activo disponible para el cuerpo.

Los investigadores han trabajado en este problema durante décadas. Desde George Birkmayer, a menudo descrito como el padre de la aplicación del NADH, varias generaciones de científicos han perfeccionado las técnicas de estabilización. Además, la empresa estadounidense CELFULL (comercializada como Celfavor NADH) desarrolló una forma de NADH en microesferas de liberación sostenida diseñada para sobrevivir al ácido estomacal y permanecer activa en el cuerpo. La tecnología está cubierta por patentes de invención en Estados Unidos, Canadá, Australia, China, Japón, Corea del Sur y Hong Kong.

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(Microesferas de Celfavor™ NADH)

Las ventajas declaradas de este formato incluyen una mejor estabilidad en almacenamiento, una mayor supervivencia a través del entorno ácido del estómago, una biodisponibilidad más alta y una formulación más fácil con otros ingredientes. Estas son afirmaciones del fabricante y no han sido verificadas de forma independiente en ensayos humanos comparativos directos.

Parte 06: la conclusión sobre el deterioro cognitivo

Frenar el envejecimiento cerebral no es un solo interruptor. La dieta, el movimiento, el sueño, el estrés, el entorno y el apoyo nutricional dirigido juegan un papel en la velocidad con la que progresa el deterioro cognitivo. A medida que los investigadores continúan trazando la biología del cerebro envejecido, identificar proteínas como la FTL1 y las vías metabólicas que alteran nos acerca a un futuro en el que el deterioro cognitivo no sea una parte inevitable de envejecer. El NADH estable y biodisponible es una pieza de ese panorama, junto con los hábitos cotidianos que mantienen bien alimentadas a las neuronas.


Referencias

Remesal, L., Sucharov-Costa, J., Wu, Y., Pratt, K. J. B., Bieri, G., Philp, A., Phan, M., Aghayev, T., White, C. W., Wheatley, E. G., Zou, B., Desousa, B. R., Couthouis, J., Jian, I. H., Xie, X. S., Lu, Y., Maynard, J. C., Burlingame, A. L., & Villeda, S. A. (2025). Targeting iron-associated protein Ftl1 in the brain of old mice improves age-related cognitive impairment. Nature Aging, 5(10), 1957–1969. https://www.nature.com/articles/s43587-025-00940-z

Demarin, V., Podobnik Sarkanji, S., Storga-Tomic, D., & Kay, G. (2004). Treatment of Alzheimer’s disease with stabilized oral nicotinamide adenine dinucleotide: a randomized, double-blind study. Drugs Under Experimental and Clinical Research, 30(1), 27–33. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/15134388/

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